Todavía me acuerdo cuando
vivía en Zaragoza, que feliz fui en esa maravillosa Ciudad y que amigos tan buenos deje
allí. "Chicas cuanto os hecho de menos ".
También allí empezaron muchas de mis aficiones con las
manualidades, como el punto de cruz, que tan olvidado tenia desde niña (que fue cuando hice mis primeros pinitos), y
también en mi segunda ciudad,
descubrí las cuentas de cristal de
swarovski y las maravillas que se pueden hacer con ellas,
además fue de casualidad. Y que
decepción, al regresar a Madrid, y ver que
aquí ni se
conocía, preguntabas en las tiendas y te miraban
rarito.
Que diferencia de las primeras cositas que hacia en cristal a las de ahora, y que relegada en post de otras cosas, que tengo esta
afición-
pasión.
Bueno el caso es que
allí, tuve una temporada, que hice bastante punto de cruz y al final
hubo un cuadro, precioso, que deje un poco apartado: al principio porque me faltaban hilos o perlitas que no encontraba en ninguna tienda (antes no
había casi de nada en España y no
disponíamos de
internet, para poder adquirir esas cositas, que hoy tenemos un poco mas cerca, gracias a esta herramienta) y del que poco a poco me fui olvidando (aunque no del todo), de vez
en cuando lo sacaba, lo miraba, y siempre me
decía, este tengo que acabarlo, pero por pereza al final
volvía a la bolsa.

Pero he decidido, que un trabajo tan bonito y tan laborioso, se merece ver la luz y al final, sea como sea, PROMETO QUE LO TERMINO.

Aunque cada vez que lo mire, me recuerde mi querida ZARAGOZA y me haga añorar tantas cosas que deje allí.
Os cuento un secreto, hay veces, que me arrepiento un montón de haber dejado atrás mi querida Zaragoza.